Los viernes de Cuaresma nos reuniremos la comunidad parroquial a las 18:30 h. para acompañar al Señor en el camino del Via Crucis. Hay que destacar el concepto de “camino” con Jesús, pues el Señor, cuando estuvo entre nosotros, caminó “curando a los enfermos, atendiendo a los pobres, haciendo justicia, caminó predicando, enseñándonos”.
Como nos indica el papa León en su mensaje de Cuaresma, bajo el título, «Escuchar y ayunar. La Cuaresma como tiempo de conversión», no hay que olvidar el sentido comunitario, que caminamos JUNTOS como Pueblo de Dios: «la Cuaresma pone de relieve la dimensión comunitaria. […] Nuestras parroquias, familias, grupos eclesiales y comunidades religiosas están llamados a realizar en Cuaresma un camino compartido, en el que la escucha de la Palabra de Dios, así como del clamor de los pobres y de la tierra, se convierta en forma de vida común, y el ayuno sostenga un arrepentimiento real. En este horizonte, la conversión no sólo concierne a la conciencia del individuo, sino también al estilo de las relaciones, a la calidad del diálogo, a la capacidad de dejarse interpelar por la realidad y de reconocer lo que realmente orienta el deseo, tanto en nuestras comunidades eclesiales como en la humanidad sedienta de justicia y reconciliación».
Que este camino de la cruz a través del Via Crucis nos ayude a preparar nuestro corazón para los demás y así poder resucitar con Cristo.
